Boko Yout

Boko Yout y el arte de construir un disco en tiempos de singles

La vida y la música van por el camino de la sorpresa y la incertidumbre, igual que el descubrimiento accidental de este disco. De forma muy casual, en un reel de Instagram apareció un fragmento de una canción; de inmediato me fui a los comentarios y uno llamó mi atención: » Sweden´s best export since meatballs».

Pero, siendo honestos, Suecia ha sido testigo de grandes talentos: The Hives, Opeth, In Flames, Dark Tranquily, At The Gates, Katatonia, Bathory, Viagra Boys y ABBA. En su mayoría predomina el metal —y, por supuesto, el Swedish Black Metal—, aunque también hay fenómenos globales como ABBA, una de las bandas más grandes en la historia de la música.

Ante tal afirmación, decidí escuchar el álbum debut de Boko Yout, y resultó ser una verdadera sorpresa.

Paul Adamah, nació en Suecia, hijo de padre togolés y madre mozambiqueña. Para él, crecer siendo una persona negra en un país como Suecia ha sido una experiencia compleja. Además, Dr. Gusto es un alter ego que utiliza como herramienta para enfrentar distintas batallas y este disco es muestra de ello.

Boko Yout no viene a descubrir el hilo negro, pero sí tiene algo que hoy falta en muchos géneros y artistas: personalidad y un concepto sólido que vive en cada canción. Estos elementos poco a poco se han ido perdiendo por la evolución de la industria y nuestra forma de consumir música. Un single ocasional no siempre permite construir un universo ni definir un estilo. Y es justo ahí donde Boko Yout acierta.

Desde las primeras escuchas se perciben notas de post-punk, rock y toques de funk. Algo que llamó especialmente mi atención es que su música ha sido catalogada como Afro- Grunge. Incluso en canciones como SHIFT deja ver la huella de sus raíces africanas, aportando un matiz excepcional a sus influencias y evidenciando su capacidad de composición.

Imagen utilizada únicamente con fines ilustrativos. Todos los créditos corresponden a su autor original.

Su sonido genera intensidad: es provocador, emocionante y su voz lo corona todo. Un tono que transmite inconformidad, historia y una constante búsqueda de cambio, así como la lucha por encontrar una identidad en una sociedad que dicta qué hacer. Canciones como Ignore y 9-2-5 nos llevan a una crítica del día a día en la oficina, al culto de la hiper-productividad y al desgaste de «trabajar de más» para alcanzar el éxito.

Gusto es un álbum lleno de texturas que se necesita explorar a profundidad, detenerse, leer sus letras y entender el origen de cada idea, historia y emoción.

Disfruté cada sonido del álbum, pero hay algo que destaca especialmente: el bajo. Es un verdadero agasajo por su rapidez, precisión y la energía que inyecta en cada canción.

El consumo rápido nos hizo olvidar cómo escuchar música. Pero a veces —como en ese reel — algo se atraviesa y te obliga a parar. Gusto es ese tipo de disco: uno que no se consume, se escucha. Sin prisas.

Escúchalo aquí

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

Insta: ferchovaldivia

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