Desde un inicio se puede sentir que estás apunto de presenciar un concierto muy particular. Los colores y calidad de las imágenes luce espectacular.
Ghosteen,Hand of God, Bright Horses, Spinning Song y Hollywood son algunas de las canciones que forman parte del repertorio.
El uso de las luces, los ángulos de las tomas y los cambios de estas hacen resaltar la producción. Creando una estimulante producción audiovisual. Se puede escuchar poco a poco como se agregan los diferentes elementos a la música y después de un cambio de luces aparecen músicos, coristas, y equipo de producción logrando un impacto visual impactante.
Durante el concierto tenemos unas breves pláticas con Nick Cave y Warren Ellis. En las que podemos apreciar los diferentes procesos creativos y que por un momento Nick muestra inconformidad con el estilo de Warren. Pero al final logran empatar su inspiración para crear las increíbles piezas musicales.
La palabra diversión la encontramos en cada uno de los sonidos de este álbum.
Sus influencias musicales pasan por el psicodélico, rock y stoner. Es impresionante el balance que existe entre ellos, los riffs de guitarra son pegajosos, la batería es precisa, encontramos vocales limpios y un par de guturales que agregan un toque al dinamismo de la composición y por supuesto, el bajo sonando alto detrás de cada nota.
De mis canciones favoritas destacan Bulls of Bravik y Wenceslas, ésta última deleitando con una línea de bajo excepcional. Kraken Wanker tiene una sección donde los platillos dan entrada a un riff de guitarra exquisito. Además de tener piezas completamente instrumentales como Antibeast.
La energía se concentra en 8 canciones con una duración aproximada de 48 minutos demostrando una destreza para sorprender con cambios de ritmos.
Hemos escuchado varios lanzamientos de stoner con psicodélico, pero lo que destaca es arriesgarse a crear estas excepcionales piezas musicales que por momentos rompen los géneros bajo los que están influenciados.
Howllers suban el volumen y prepárense para una dosis de energía.
Escrito por Fercho Valdivia.
Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.
El mundo una vez más me regresa a un momentáneo confinamiento, en mi cabeza rebotan las palabras de familiares y amigos diciendo; Es bueno volver a la normalidad… El pensamiento no llega más allá, solo se queda un instante como el eco en una montaña.
Mientras el pensamiento se desvanece, mis pies me llevan al mueble que custodia algunos libros, CD y mis vinilos. Me siento frente a ellos tratando de sintonizar el mood de la noche, ¿Quizá algo de jazz? ¿Un rock? ¿Qué tipo de rock?… Mis dedos acarician sus delgados lomos, mientras los saco un poco del mueble para poder apreciar sus portadas. Es inevitable comenzar a recordar el origen de estos vinilos, algunos vienen impresos de grandes recuerdos, que por un instante y sin darme cuenta me dirigen a memorias dulces, amargas y agridulces.
Me doy cuenta que mis vinilos son mi recordatorio de que las cosas pueden cambiar, no siempre permanecen de la misma forma. Lo que ayer un vinilo de Honne me provocaba una enorme melancolía, hoy me llena de paz. Otra memoria viene grabada en el vinilo de Leonard Cohen, Popular Problems; era la tristeza de una relación fallida y un día de tour de tiendas de vinilos. Hoy me conduce a la inspiración y ese tour de vinilos fortalece mi pasión por la música.
Regreso al momento, tomo uno de los vinilos, lo saco del jacket y lo coloco en la tornamesa, delicadamente lo limpio, dejo caer la tapa y presiono el botón de play. Lentamente la aguja cae y mis oídos escuchan Slow de Leonard Cohen… comienzo a escribir estas líneas.
Howllers, mis vinilos son esos recipientes que me ayudan a darle a mis memorias una forma tangible. Cada vez que los volteo a ver me permiten darme cuenta el camino que he recorrido en mi vida y las experiencias y aprendizajes que hoy me forman como persona. La vida es un constante torbellino de cambios y solo nosotros podemos decidir hacia donde llevarlos, pero no podemos evitarlos.
Este es un RECORDatorio de no caer en una normalidad, es bueno darle un giro a la vida, justo como los vinilos.
Escrito por Fercho Valdivia.
Soy coleccionista de vinilos y lector apasionado de temas relacionados a la música.
Howllers nos fuimos a un viaje express a Guadalajara. El viernes por la noche nuestro gran amigo Juan Manuel alias tengo una tornamesa me llevó a tour por la ciudad. (Les recomiendo revisar su perfil donde también tiene reseñas de increíbles vinilos).Dos lugares icónicos de comida fueron parte del tour; el primero fue Karnes Garibaldi y el segundo Hot- Dogs El Chino. Además de pasar tomar unas cervezas al bar El Depósito.
Fue mientras comíamos en los hot dogs que mis oídos se percataron de una música estilo funk rock agregaban el soundtrack a la ciudad. Así que nos dirigimos a un bar llamado Primer Piso, un lugar bastante acogedor con luces tenues, un pequeño escenario y una barra en constante actividad que servía desde cerveza hasta coctelería.
Decidimos quedarnos a escuchar a un power trío llamadoArchie Salcedo & Friends y fue un verdadero deleite; Stevie Wonder, Artic Monkeys y Childish Gambino fueron algunos de los artistas que interpretaron. Nos regalaron grandes momentos de improvisación con solos de bajo, guitarra y batería. Disfrutamos del evento en compañía de un clásico old fashioned.
Howllers si están de paseo en Guadalajara no olviden revisar la cartelera de Primer Piso y deleitar sus sentidos con buena música y un delicioso trago.
Archie Salcedo & Friends fotos por Fercho Valdivia
Escrito por Fercho Valdivia.
Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.
Un disco extremadamente placentero de escuchar, su sonido nos lleva por caminos virtuoso del rock y psicodélico, nos regala breves momentos de paz, que no son más que simples puentes que construyen un lanzo hacía un solo de guitarra que termina en una fusión instrumental.
Esta producción cuenta con 5 canciones, que destacan por su excelente composición, teniendo un balance y equilibrio en sus instrumentos. La voz se construye por tonos rasposos y limpios. El bajo es impresionante, sobresaliendo en algunas secciones.
Es inevitable al escucharlo encontrar en la voz, tonos muy cercanos a Chris Cornell, sin embargo su composición, producción y ejecución lo hace sobre salir de manera excepcional.
En bocinas o en audífonos recomiendo esta producción, aunque los audífonos los acercarán un poco más a esa virtosidad musical.
Después de una larga espera llegó el día de escuchar un buen rock.
Fueron unos meses antes de iniciar la pandemia que Greta Van Fleet llegó a mi oídos. Recuerdo leer los cometarios polarizados y dude varias veces en escucharlos. Pero la pandemia se presentó y con tanto tiempo libre me puse los audífonos.
Así llegamos al 16 de mayo del 2022 al Pepsi Center, cantando a todo pulmón cada una de las canciones presentas en esta noche.
El concierto estuvo lleno de energía, desde la apertura con Heat Above y Safari Song que rápidamente prendieron al público mexicano e inmediatamente dieron entrada a un solo de batería. De su último, lanzamiento disfrutamos canciones como; Caravel, Age of Machine, Trip the Light Fantastic, The Weight of Dreams, Light My Love entre otras, ésta última bajo los decibeles y creó un mood romántico. Clásicos como Black Smoke Rising y Highway Tune hicieron reventar el recinto, los solos de guitarra se hicieron presentes permitiendo demostrar su habilidad musical y destreza de la que tanto se duda. Los vocales de Josh Kiska son impresionante además de interactuar con el público de forma muy carismática. El show avanzó de manera muy fluida, camino al cierre hizo un breve discurso que duró un suspiro.
Cerca del final entre Highway Tune y My Way, Soon que es la canción de cierre, nos deleitaron con un cover blusero llamado That’s All Right de Arthur “Big Boy” que puso un ritmo sabroso y el público mexicano ya quería sacar los mejores pasos de rock.
Greta Van Fleet nos regala una noche memorable. Puedo entender algunos de los puntos de vista del público en contra de esta banda, pero definitivamente la experiencia de verlos en vivo es muy diferente y es aquí donde me queda claro que la conexión y la energía con los seguidores es algo que no puedes copiar.
Ver una banda en vivo siempre será un factor fundamental para poder entenderla y apreciarla en su máxima expresión. Les comparto algunas fotos de mis momentos favoritos.
Después de dos años de un cese de conciertos, por fin logramos desprender mil emociones del cuerpo.
Me queda claro y haciendo referencia al título, una prueba de fuego para cualquier banda es la conexión con su público. Pueden sonar excelentes en sus lanzamientos, la producción puede ser impecable y la presentación un deleite, pero la energía y amor ante los fans no se puede empacar.
En términos de sonido la calidad fue excepcional, cada instrumento estaba en su lugar y el volumen era monumental. Para mí, el bajo de Adam Devonshire y la batería de Jon Beavis son de los mejores en la escena del post-punk y rock. Por supuesto las guitarras de Mark Bowen y Lee Kiernan estaban en un momento de gloria. Ahora bien, los vocales de Joe Talbot eran más que desgarradores y con una potencia épica.
La experiencia estaría acompañadas de canciones como Colossus, Car Crash, Mr. Motivator, Grounds, Mother y The New Sensation, en este conjunto de himnos, la euforia ya se encontraba al tope, la cerveza volaba y los coros mexicanos acompañaban el lugar.
Tuvimos momentos de calma con The Beachland Ballroom, y A Hymn, para después seguir con los decibeles a todo poder con rolas como; Never Fight A Man With a Pern, Crawl!, Love Song,The Wheel, War, I’m Scum, Danny Nedelko, Rottweiler entre muchas otras.
Fue un momento como ninguno, además del extenso repertorio de canciones, el acercamiento y la convivencia con el público mexicano fue inaudito. Se vivió el nacimiento de una química que perdurará por años. De hoy en adelante esta fecha será referencia de calidad musical, amor por tus seguidores y pasión desmedida.
Idles nos regaló el mejor concierto de nuestras vidas, fuimos testigo de una impecable ejecución. El día 23 de marzo pasará como uno de los momentos memorables para IDLES y el público mexicano.
Para cerrar les dejaré el siguiente fragmento;
I go to shows to get a fuller sense of the artist and to augment my experience of the music with other people’s cheer and pheromones. And I go to concentrate,focus, immerse. Invariably I find my self registering new details and making new connections. Usually I have a good time, and every once in a while I luck into an epiphany. I’m record guy, always will be. But records can’t match the exhilaration of the best gigs. You walk home prepared to live forever.
Robert Christgau, Village Voice 2006. Is It Still,Good to Ya?
Siempre se necesita una dosis de rock en nuestras vidas.
En once canciones nos vamos a deleitar de un rock rápido, conciso y psicótico. Red Scare Revival arranca sin temor con Ghost of F.O.E riffs de guitarra pegajosos y unos vocales aguardentosos. Everything Is Nothing, Self Depravation and Clinical Insanity y Kill the Scene comparten unas excelentísimas líneas de bajo y unos ritmos en el teclado brutales. Mirror Mirros con su batería y riffs que me recordaron al género surf, aquí tenemos una interesante transición que poco a poco nos presenta Red Scare Revival que nos lleva a una psicodelia sonora.
Su contenido lírico nos lleva por la rebeldía, desamor y locura, solo por mencionar algunas. » I´ll never be, I ´ll never be a puppet for them I´ll never be, I ´ll never be A poster boy of pain» nos dice Revolution o Love Ain´t Real to You que nos regala estas líneas » And all those times you told me weren´t true love, Love Ain´t Real to You, Now my fears they, They come in twos».
Sin más que decir y mucho por escuchar es momento de salir de esta reseña y ponerse los audífonos.