GREEN CARNATION – A Dark Poem, Part III: The Messiah Complex

Fue en 2010, cuando descubrí que existía una banda que tenía una canción con una duración de una hora. Green Carnation era esa banda y Light of Day, Day of Darkness la canción. Esta producción se convirtió en un ritual, un momento y un estado de ánimo específico para escucharse.

Después de un periodo de 14 años de pausa, Green Carnation regresó y, en 2020 presentó Leaves of Yesteryear. Para 2025 anunciaron lo que sería la primera parte de una trilogía A Dark Poem Part I: The Shores of Melancholia, que continuaría en 2026 con Dark Poem, Part II: Sanguis y A Dark Poem. Part III: The Messiah Complex.

A Dark Poem. Part III: The Messiah Complex.

El cierre de esta trilogía es un viaje de cuatro canciones que exploran un ambiente más relajado, más épico y más consciente de sus habilidades musicales y de su capacidad de experimentación. Su sonido es limpio, perfectamente trabajado para permitir que cada instrumento respire entre sí. Las influencias mantienen los toques de progresivo, metal, acompañados de tintes de folk. Incluso en canciones como Unconditional Artificial Chemistrym se perciben notas de doom, Las voces elevan este ambiente glorioso y crean un equilibrio entre misterio, luz e incertidumbre.

A Dark Poem. Part III: The Messiah Complex es un álbum «complejo»: desde las influencias de Shakespeare y su personaje Ofelia, reinterpretado por Arthur Rimbaud, hasta su sonido y producción. Pero que gracias a la magnífica ejecución es un álbum completamente disfrutable.

A lo largo de este álbum, el ensamble musical nos permite ver la forma en que absorben sus influencias. Cada canción parece un universo distinto, al igual que cada una de las partes de la trilogía, pero, aún así, todos se suman a un solo universo.

El cierre de esta trilogía con The Messiah Complex suma una parte orquestral sublime. Los coros y la instrumentación crean un cierre de grandeza, de logros y satisfacción. Esta incorporación orquestral, viniendo de una banda de progresivo, es una clara declaración de autoridad.

Green Carnation, un enfoque personal

Si me dieran a elegir cinco discos para escuchar durante toda mi vida, Light of Day, Day of Darkness estaría en ese top. Es uno de los discos que más ha impactado por su sonido, su historia y su inspiración.

Durante esa época de silencio, este disco me acompañó innumerables veces mientras atravesaba mi lucha contra el cáncer. Mi cercanía constante entre la vida y la muerte me acercaba, de alguna forma a las emociones y sentimientos de que Light of Day, Day of Darkness transmitía a través de sus notas y su historia. De esa forma, mi conexión con Green Carnation se volvió única.

Cuando Leaves of Yesteryear vio la luz, para mí fue una señal de que mi vida y la carrera de Green Carnation estaban ligadas. Me intrigaba imaginar cómo sería su evolución musical, al igual que mi propio avance en la vida después de estos acontecimientos tan intensos.

La respuesta fue corta, honesta y brutal: su sonido no olvidaba sus raíces. Se escuchaba diferente, fresco y único. Se entendía que su pasado jamás sería olvidado, pero que ahora eran nuevo grupo, con esa misma pasión y entrega en su música, tal y como lo habían hecho con Light of Day, Day of Darkness.

Esta evolución siguió avanzando y, por si fuera poco, no se trató únicamente de un lanzamiento, sino de una trilogía que puso a prueba su habilidad, pasión y amor por la música. A Dark Poem, para mí, es una declaración de pasión y superación. En cada uno de estos discos se puede escuchar y sentir cómo ellos mismo se pusieron un reto y lograron superarlo.

Es así como ligué m vida con la carrera musical de Green Carnation. Nuestro pasado deja una marca enorme en nuestra vidas, pero la manera en que seguimos avanzando con es misma pasión, sin olvidar nuestro origen, es una muestra de dedicación y amor por la vida.

Green Carnation es la música que acompaña mis pensamientos más profundos sobre la vida y la muerte.

Gracias, Green Carnation, por hacer de la vida un viaje único, acompañado de su música.

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

Insta: ferchovaldivia

Green Carnation- Un nuevo regreso

Por más de 14 años, Green Carnation permaneció en silencio. Fue en 2020, con Leaves Of Yesterday, cuando rompieron esta pausa y nos regalaron un álbum triunfal.

Hoy, 5 de septiembre, cinco años después, deleitan nuestros oídos con Dark Poem, Part I: The Shores of Melancholia, la primera parte de una trilogía que lleva varios años gestándose y que por fin verá la luz.

El inicio de un viaje

Dark Poem, Part I: The Shores of Melancholia es un álbum que nos regresa a la raíces de Green Carnation, con esos toques progresivos característicos, pero que también revela nuevas composiciones en un estilo más tranquilo, casi angelical, donde poco a poco se despliegan ensambles musicales épicos. Esta es una de las virtudes que mas disfruto de la banda; su capacidad de crear matices elevados a un estado casi divino.

Me My Enemy es una muestra clara de esta nueva evolución musical. Su inicio es pausado y, poco a poco, construye una solida composición que coquetea con el jazz: los bajos y la batería se entrelazan en suaves melodías, mientras que la voz asume un papel poético. Combinados, nos entregan un viaje sin igual. The Shores of Melancholia nos permite disfrutar de una sección de teclado que complementa este nuevo estilo y se fusiona perfectamente con las voces.

Por otro lado, The Slave That You Are, nos transporta de nuevo a los inicios de la banda. Aquí se hacen presentes riffs mucho más pesados, guturales cortesía de Grutle Kjellson (Ensalved) y una batería imparable. Una canción más cercana al black metal que sin duda complacerá a los seguidores más antiguos.

Too Close to the Flame es el cierre perfecto: una composición de casi 10 minutos en la que reaparece el viejo Green Carnation. Su lado más progresivo brilla al darle espacio a cada instrumento para destacar, creando pasajes memorables que reafirman por qué la considero una de mis bandas favoritas.

Un sonido lleno de emociones

Uno de los grandes retos para Green Carnation es conectar con los nuevos oyentes. Quienes los seguimos desde sus inicios, específicamente con Light of Day, Day of Darkness, entendemos a la banda desde un lugar de dolor y pérdida (esta obra se inspiró en la historia personal de Tchort, marcada por el nacimiento de su hija y la dolorosa pérdida de su hijo) De ahí surge una conexión especial con los seguidores más antiguos, una conexión que, después de casi 26 años, sigue intacta

Dark Poem, Part I: The Shores of Melancholia mantiene esa misma pasión y vínculo que nos ha hecho disfrutar de su música durante décadas. Sin embargo, la pregunta que queda en el aire es hasta qué punto los nuevos oyentes llegarán a comprender la esencia de Green Carnation en estos tiempos. No por la calidad de la música—que sigue siendo indiscutible—, sino por la forma en que hoy se consume y descubre nueva música.

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

Insta: ferchovaldivia

Humanity’s Last Breath, deseando el final.

Ashen es un álbum que no pierde el tiempo y desde las primeras notas es atasque de brutalidad pura. Su producción se escucha comprimida pero por momentos libera y permite escuchar un par de riffs de guitarra o los desgarradores vocales. A pesar de esto, es perfectamente disfrutable y es un gozo a lo extremo.

En algunos momentos crean un poco de suspenso, como escucharán en Lifeless, Deathless pero solo para dar entrada al caos sonoro que se distorsiona y genera una sensación inquietante. Withering tiene una línea de bajo de miedo, es impresionante, los vocales crecen exponencialmente y se mezclan en la blasfemia. Instill y su inicio, son de otro planeta. Los coros parecen desaparecer y fundirse con los riffs de guitarra. Catastrophize es otro madrazo a la brutalidad, los blast beats de la batería hacen vibrar el corazón. Cada canción es impactante, las mencionadas solo son algunas de las favoritas.

Este lanzamiento es para los que gustan del metal atascado, caótico y frenético. No existe una línea, todo crece y poco a poco se altera hasta llegar a un punto de éxtasis.

No cabe duda que Ashen, podría ser un candidato a un próximo juego de Doom. Por cierto, lo recomiendo a todo volumen.

Escrito por Fercho Valdivia.

Soy coleccionista de vinilos y lector apasionado de temas relacionados a la música.

Insta: ferchovaldivia