Behemoth – I, Scvlptor: El pasado esculpe el presente
Desde su obra maestra The Santanist, Behemoth demostró que había alcanzo la perfección. Después de ese lanzamiento, todo ha sido una exploración por distintos espectros musicales y, al mismo tiempo, un reflejo del inquieto Adam por demosstrar que cada aspecto de sus proyectos y de su vida puede realizarse con calidad, perfección y fanatismo.
I,Scvlptor es un álbum que considero un homenaje al black metal y a carrera de Behemoth desde la perspectiva de un Adam, que, a pesar de todo, no ha dejado de ser un fan. Cuando tiene la oportunidad de colaborar o conectar con algunas de sus influencias musicales, es notable el respeto y la admiración que tiene por aquellos artistas y por los álbumes que han marcado su carrera. Y esto resulta particularmente interesante cuando hablamos de alguien que, a estas alturas, ya es una figura histórica y uno de los grandes representantes del género.
Si analizamos este lanzamiento, podemos comenzar con las nuevas versiones de Rise of the Blackstorm of Evil (The Return of the Northern Moon, 1992) y Thy Pandemaeternum (Pandemonic Incantations, 1998). Ambas tienen un sonido más épico, con una producción en la que se agrega un toque de reverb que crea una atmósfera complentamente nueva. Además, los vocales de Nergal se encuentran en una etapa mucho más madura, controlada y perfeccionada. Satan, give me the power to rise!, se escucha como un cierre mucho más épico para este nueva versión de Rise of the Blackstorm of Evil.

Estos dos tracks pueden entenderse como fundamentos dentro de la carrera de Behemoth: un recuerdo y, al mismo tiempo, un punto de referencia de la historia y trayectoria que han construido.
Ahora, los siguientes canciones son homenajes a himnos que hicieron historia dentro del metal. Empezamos con clásico de In League with Satan, originalmente de la legendaria banda Venom, creadores de Black Metal, título que años después sería utilizado para nombrar al género.
Esta nueva versión tiene una sensación orquestal, con más coros y un ambiente ritualista. Es el ensamble perfecto entre los vocales death/black de Adam y los registros más rasposos y agudos, propios del True Norwegian black metal, de Shagrath (Dimmu Borgir). Esta colaboración es, sin duda, una de las mejores y quizá de las menos esperadas, pero también representa el balance perfecto entre dos grandes figuras del metal.
Otro de estos homenajes es The Return of Darkness and Evil de la legendaria banda sueca Bathory, una canción ejecutada en vivo y con la participación de Sakis Tolis (Rotting Christ). Escuchar estás canciones revitalizadas es un privilegio y demuestra que, a pesar de la grandeza alcanzada por ambas bandas, no olvidan sus orígenes ni las primeras canciones que las llevaron a convertirse en los músicos que son hoy.
Ambas canciones tienen un peso significativo en la historia del Black Metal. Han sido pilares del género: una por contribuir a darle nombre y la otra por la enorme influencia de Quorthon. Si nos ponemos a hablar de todo lo que representa su legado, esta reseña no sería suficiente. Esa es otra historia que dejaremos pendiente.
Este bloque de canciones nos permiten ver dos cosas: las influencias de Adam a lo largo de su vida y la manera en que, al mismo tiempo, disfruta y rinde tributo desde una postura de fan.
El resto de canciones; I Scvlptor, Lord ov the Horizons, Begotten tienen este mismo sonido marcado por el reverb que hace que la producción se perciba más ambiental y, en ciertos momentos metálica. En general, suenan con un ritmo tranquilo que poco a poco se desarrolla mediante riffs de guitarra extensos, conectado la calma con el caos.

Su sonido es más ritualista, con un estilo orquestal que consigue hacerlo pesado, pero sin saturarlo. Lord ov the Horizons representa justamente esa calma frente al caos. El intercambio entre guturales y las voces limpias lo hace místico, mientras que la energía termina explotando en un riff o en los desgarradores vocales de Nergal.
I Scvlptor, es la construcción de Adam de su propia carrera. A lo largo de los años, se ha encargado de esculpir su trayectoria musical y su vida a través de distintos proyectos. Al igual que una escultura, todo comienza como un pedazo amorfo de piedra que con el tiempo, se talla, se forma y se detalla hasta convertirse en una declaración capaz de sobrevivir al tiempo.
Y a pesar del desgaste que pueda sufrir una escultura, su legado y su presencia persisten, mientras las historias creadas a su alrededor sobreviven a los eones.
Eso es, para mí, lo que representa el nuevo lanzamiento de Behemoth.

Escrito por Fercho Valdivia.
Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.
Insta: ferchovaldivia















































