Ruido, nostalgia y archivo: perderse en el rompecabezas del punk
El inicio del 2026 estuvo lleno de punk y de historias que rodean a este género, desarrollado principalmente en Nueva York y el Reino Unido. En las siguiente líneas les recomendaré disco, lecturas y video que envuelven al punk, su desarrollo a lo largo del tiempo y una pincela de su estado actual.
El punk también muta
La travesía sonora comenzó con la curiosidad de escuchar y conocer a Viagra Boys, de quienes he disfrutado la mayor parte de su material, aunque no he conecté completamente con algunas de ellas. Aun así, sin duda funcionan como un buen soundtrack para despertar la creatividad. Cave World es el álbum que más he escuchado, y Punk Rock Loser la rola que quedó constante en loop.
Mientras disfruto de este «punk», leo Retromania de Simon Reynolds. En las páginas que he recorrido se habla de la nostalgia por el pasado: desde el coleccionismo de vinilos y casetes, hasta el sonido de géneros como el rock y punk que, con el paso del tiempo, muchas bandas retoman en la actualidad. Por esta razón desarrollamos afinidad por ciertos proyectos nuevos que recuperan sonidos de antaño y, sin darnos cuenta, lo disfrutamos por esa nostalgia.

Volver al origen del ruido
En uno de los capítulos se comienza a hablar del punk y del sonido que buscaban sus primeros exponentes. Para este punto, después de Viagra Boys, me clavé escuchando más punk. The Chats fue una de esas bandas; Get Fucked es un disco que disfruto por su sonido setentero con un claro toque australiano, además de sus letras que abordan las distintas injusticias sociales que abundan en la región. De forma inevitable, regresa a escuchar el homónimo de The Clash. Poco se puede decir que no se haya dicho ya de ellos, pero la nostalgia me invadió y necesitaba ese sonido.


La prensa que entendió el caos
Mientras continuaba leyendo ese capítulo, se menciona a la revista Creem y su impacto en el rock, así como la influencia de críticos clave como Lester Bangs y Nick Kent. En este punto se mencionan diversas bandas que dominaron la atención de los medios underground. New York Dolls, Patti Sith, The Dictators, Ramones, The Flamin Groovies y muchas más.
Las piezas faltantes
Al escuchar el álbum debut de New York Dolls, el sonido se acerca más al rock que otra cosa, algo similar a lo que ocurre con The Flamin Groovies, banda de la que no tenía conocimiento previo. En sus canciones se escucha un rock and roll estructurado, lleno de riffs y bastante frenéticoTeenage Head y Flamingo fueron los discos que más escuché. Es importante decir que hoy este sonido puede parecer limpio y quizá sin novedad, pero en su época era algo prácticamente inexiste, así que vale la pena activar sus oídos en modo «old sound».
Para mí, estas bandas representan piezas faltantes en el rompecabezas del punk. Sin duda hubo proyectos que tomaron mayor protagonismo, como los ya mencionados, mientras que otras moldearon el género y quedaron perdidos en la historia.
Una mirada al pasado
Esta travesía continua cuando en mi feed de YouTube cuando apareció una entrevista con Roberta Bayley, fotógrafa que capturó la escena punk de los setenta en el famoso CBGB. A través de canciones de Television, Ramones, Blondie y Buzzcocks, comienza a contar la historia del desarrollo del género. Algo que me resulta increíble de estas bandas, es la visión que tenían sobre la fama y cómo algunas de ellas añoraban la riqueza y el estatus de proyectos como The Rollings Stones. Además, Roberta menciona que jamás imaginó que algunas de esas bandas, hoy tan icónicas y enormes, llegarían a ese estatus.
El ADN del punk
Otros datos valiosos que obtuve de Retromania fue la mención de compilaciones de canciones, que personajes como Lester Bangs y Dave Marsh identificaban como «punk rock». Nuggets: Original Artyfact from the First Psychedelic Era 1965-1968 es una de ellas. Escuchar este álbum es regresar en el tiempo y descubrir el movimiento cultural que se estaba gestando y los sonidos que empezaba a dominar la escena.
Otra compilación fundamental es Back from the Grave, curada por Tim Warren de Crypt Records, especializado en garage punk. Ésta es una verdadera cátedra sobre el sonido punk y sobre lo que continúo evolucionando hasta formar la historia del género.
Así, mientras los días de enero se consumían, el punk no dejaba de sonar en mis bocinas. En ese recorridos llegué a The Stooges y a su icónico álbum Funhouse, un esencial en la historia del género.




El punk no es un sonido congelado en el tiempo ni una estética que se replica por nostalgia. Es una actitud que se filtra, se deforma y reaparece en distintas épocas, a veces con más ruido y otras con más memoria.
Perderse entre discos, libros y archivos es una forma de entender que el punk no murió: solo cambió de piel. Y mientras existan bandas que incomoden, lectores curiosos y oídos dispuestos a mirar hacia atrás para avanzar, este rompecabezas seguirá creciendo. El punk no se explica del todo: se descubre. ¿Ustedes qué opinan, Howllers?

Escrito por Fercho Valdivia.
Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.
Insta: ferchovaldivia


































