Cinco discos que mantienen vivo el espíritu del Black Metal.

El Black Metal fue la razón por la que comencé a coleccionar discos. Mi primera obsesión fue la legendaria banda noruega Carpathian Forest.

Con el paso de los años, el Black Metal ha permanecido como uno de mis géneros favoritos, tanto para coleccionar como para escuchar. ¿La razón? La agresividad y la búsqueda de provocar algunos comportamientos de la sociedad actual. Además, el diseño y edición de algunos de sus lanzamientos siguen siendo superiores al estándar de la industria.


Mork – Monolitt

A lo largo de la carrera de Mork, este es el primer álbum que realmente he disfrutado de principio a fin. No me malinterpreten: me encanta su música, pero normalmente solo conectaba con un par de canciones de cada lanzamiento. Nunca sentí que sus álbumes anteriores tuvieran una estructura sólida en conjunto.

Muy pocos discos logran hacerme querer aprender noruego para gritar cada letra con todas mis fuerzas. Las voces son poderosas, dominantes y absolutamente épicas.

Mientras escribía esto me di cuenta de que Monolitt es un álbum muy fácil de escuchar. Es simple, directo y me recuerda al espíritu del Black Metal de los primeros años, y eso me encanta. Hoy en día muchas bandas intentan crear discos excesivamente complejos y llenos de experimentación (lo cual no es necesariamente malo), pero a veces terminan perdiendo la esencia en el camino. Algunas veces lo único que quiero es Black Metal honesto, crudo y sin pretensiones.

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Deus Mortem – The Fiery Blood

Antes que nada, este disco tiene una de las portadas más impresionantes que he visto en mucho tiempo. Es hermosa, poderosa y permite apreciar perfectamente cada trazo hecho a mano, algo que la vuelve todavía más especial. Es difícil explicarlo, pero puedes sentir la calidad de la funda y de cada uno de los elementos incluidos en esta edición. El póster por sí solo ya vale la pena. Una auténtica obra maestra.

Musicalmente, esto es Black Metal polaco en estado puro: crudo, implacable y sin concesiones. Va directo al punto.

«Lord of All Graves» es mi canción favorita del EP. Cinco minutos de caos absoluto, brutalidad, riffs épicos y una breve sección de coros que suena como un antiguo canto de guerra.

¿La única desventaja? Solo tiene cuatro canciones. En cuanto termina, inmediatamente quieres volver a escucharlo. Acuérdate de mis palabras.

Nota: Terratur Possessions hizo un trabajo excepcional con esta edición.

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Mortuary Drape – Wisdom-Vibration-Repent

Otro disco brutal, espiritual y épico.

Forjado en Italia, este álbum suena a pura brujería. Los riffs lentos y envolventes, las voces aplastantes y una batería imparable dominan todo el trabajo. Al mismo tiempo, canciones como «Nightmare Be Thy Name» incorporan explosiones de velocidad, percusiones más profundas y una fantástica ejecución del bajo.

Las voces son uno de mis aspectos favoritos del álbum. Su tono grave, casi cavernoso, hace que todo se sienta maldito. Algunos riffs incluso me recuerdan al Heavy Metal tradicional o al Power Metal. Es una combinación fascinante de influencias que nunca abandona sus raíces dentro del Black Metal.

Wisdom-Vibration-Repent es pura magia ritual: notas crudas cuidadosamente acomodadas para construir la atmósfera ocultista perfecta.

Peaceville Records hizo un trabajo impecable con esta edición.

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One Tail, One Head – One Tail, One Head

Hace algún tiempo hablé sobre esta recopilación en Midnight Whisper, y sigo pensando exactamente lo mismo. Esto es Black Metal noruego puro y sin concesiones.

Las voces son, sin duda, mi elemento favorito. Son profundas, pesadas y completamente únicas. Siempre he pensado que las voces son uno de los aspectos que definen al Black Metal. Pueden determinar si una banda logra atraparte por completo o si simplemente no conectas con ella.

Los riffs y la batería son igual de esenciales: rápidos, agresivos, pero nunca precipitados. Todo parece ejecutado con intención. Y no podemos olvidar el bajo: profundo, oscuro y casi asfixiante.

«The Splendour Of The Trident Tyger» es, en mi opinión, la canción perfecta de Black Metal. Equilibra velocidad con pasajes más lentos, creando transiciones naturales y tremendamente poderosas.

Este lanzamiento también fue publicado por Terratur Possessions.

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Funeral Mist – Deiform

Cuando Deiform fue publicado en 2021, no creo que recibiera la atención que realmente merecía. Muy pocas personas hablaron de él y, aún hoy, sigue siendo un disco criminalmente ignorado.

Este álbum es puro caos. Es violento, implacable y espiritualmente abrumador. Todo el disco se siente como un ritual, y eso es precisamente lo que más disfruto de el. Cada canción evoluciona hasta convertirse en algo mucho más grande, construyendo una atmósfera llena de misticismo y tensión. Mortuus entrega aquí otra interpretación absolutamente desquiciada, una de las mejores de toda su carrera dentro del Black Metal.

La producción también juega un papel fundamental. Al final de «In Here», la música se desvanece lentamente entre tambores de guerra y cánticos rituales. Poco a poco aparecen voces infantiles, limpias, inquietantes y extrañamente hermosas. Entonces todo explota con «Children of the Urn», un tema devastador impulsado por una velocidad demoledora y una intensidad impresionante.

Para mí, Deiform es, por mucho, la mejor obra de Funeral Mist.

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El Black Metal nunca ha tratado sobre la comodidad. Se trata de atmósfera, convicción y de crear algo que permanezca contigo mucho después de que la música termina.

Estos discos me recuerdan por qué me enamoré del género en primer lugar. No porque intenten reinventar el Black Metal, sino porque entienden perfectamente su esencia.

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

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Actum Est – Black Sun Ritual | Reseña Corta

En Brasil no todo es samba, futbol y arena; también es sinónimo de metal. De sus tierras han surgido leyendas como Sarcófago y Sepultura, máximos exponentes del black y death metal, respectivamente. Así que, cando se escucha una banda proveniente de este país, uno está acostumbrado a encontrarse con una alta calidad musical

Black Sun Ritual de Actum Est es uno de sus álbumes que cautivan desde el primer minuto por su sonido épico. La banda construye una atmósfera ritualista que, poco a poco, incrementa la intensidad y nos lleva por distintos pasajes sonoros. Los guturales son extremos, pero mantienen una producción pulida que les permite destacar sin perder fuerza. Los teclado aportan un tono sombrío, que por momentos me recuerdan a Carach Angren.

A lo largo de siente cancione, Black Sun Ritua consigue construir una identidad gracias a su producción que equilibra la intensidad y la calma.

Black Sun Ritual es un álbum que consigue construir una identidad propia gracias a una producción que equilibra la agresividad con la atmósfera. No busca una velocidad, pero si una composición con diversos cambios y distintas capas instrumentales.

Es un álbum que disfruta de inicio a fin y que recomiendo escuchar a todo volumen.

Nearest Dusk demuestra que la intensidad también puede ser elegante

Sin buscar tendencias, Nearest Dusk es un álbum que encuentra el balance entre lo atmosférico, el death metal y toques de progresivo, los cuales construyen ese ambiente denso, pero a su vez intrépido, que ayuda a forjar el concepto del disco.

Nearest Dusk es un lanzamiento de texturas sonoras; cada canción brilla por sí misma y nos deleita con un sonido consolidado, único, pero que a su vez nos recuerda a ese sonido de antaño de la época dorada del metal extremo. La diversidad compositiva permite que cada integrante encuentre su momento para destacar, aportando identidad propia a cada canción.

A Hill of Ashes nos deslumbra con impresionantes riffs, justo en el punto melódico y con cambios inesperados que dan ese exquisito sonido. Haifa da libertad a los vocales, totalmente desgarradores y con profundidad, un toque que nos recuerda al black melódico de los 90s. De igual forma, la segunda mitad, la batería se adueña por completo de los oídos: es intensa, galopante e imparable. Una verdadera cátedra de percusiones.

Todesmarsch (Kanada) es la canción que suma lo mejor; el ensamble es brutal y cada instrumento se complementa entre sí para escalar su potencia. El duelo entre guitarra y batería es insaciable, pero prestar atención al bajo resulta igual de gratificante, pues su presencia es simplemente arrasadora.

Nearest Dusk es un álbum de múltiples personalidades, pero que no te hace sentir separado del concepto del disco. Te abraza en cada momento y desarrolla pequeñas historias en cada canción, todas ellas parte de un mismo viaje.

Una de las primeras cosas que me hizo recordar Nearest Dusk fue la etapa más cruda de In The Woods, aquella mezcla entre death y black metal envuelta en un aura de misticismo.

Nearest Dusk es un álbum que encuentra el equilibrio entre agresividad y atmósfera. Su capacidad para combinar elementos del death y black metal melódico sin perder cohesión lo convierte en una obra que recompensa las escuchas repetidas. Ya sea por sus riffs memorables, sus cambios dinámicos o su impecable ejecución instrumental, es un trabajo que merece sonar a todo volumen.

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

Insta: ferchovaldivia

WARSIDE – Cognitive Extinction,

Parece ser que 2026 nos ha deleitado con lanzamientos bastantes interesantes en el mundo del metal. Empezamos el año con Mayhem y Via Dolris, con ese sonido clásico del black metal que nos recuerdan a la época dorada del género, así como con el progresivo y un tanto experimental trabajo de Green Carnation, una de las bandas favoritas de su servidor.

Mientras el black explora esos toques más lúgubres, Warside y su álbum Cognitive Extinction presentan una bestialidad sonora que eriza la piel y despierta los instintos más primitivos. Su brutalidad, es una de sus mayores cualidades; además, es uno de los discos más brillantes que he escuchado este 2026.

Cognitive Extinction no solo buscan sonar fuerte y saturar el sonido. Aquí, cada instrumento está en su lugar y logra demostrar las habilidades musicales de cada integrante. La estructura de las canciones les permite jugar con extensos riffs y hacer que la batería suene imparable. Además, usan sampleos la cual ayuda a la narrativa del disco y le aportan una mayor complejidad sonora.

Un detalle acerca de esta producción, es que, para este lanzamiento, la banda cambió de vocalista y baterista. Si escuchan el álbum anterior, el sonido se siente plano y sin textura. Incluso, por momentos los riffs se pierden entre las voces. Esto también es un tema de la producción, pero Cognitive Extinction está mucho mejor ejecutado, tanto en su producción y en la habilidad musical de los integrantes.

Cognitive Extinction es, sin duda, uno de mis favorito del 2026. Les recomiendo disfrutarlo a máximo volumen.

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

Insta: ferchovaldivia

El arte olvidado de tener música

Olvidamos lo que se siente realmente poseer la música más allá de una pantalla. Cuando se trata de música, una de las cosas que más disfruto —además de los discos— es comprar libros y revistas.

Sujeto —¿Todavía compras revistas?
Fercho —Sí, todavía compro revistas.
Sujeto —¿No es más fácil ver todo en internet?
Fercho —No. No lo es.

Esa conversación tan simple se quedó dando vueltas en mi cabeza… y fue ahí cuando entendí algo. Internet y las redes sociales nos entrenaron para consumir más rápido, sin profundizar. Al principio era increíble tener acceso inmediato a tanta información. No podías dejar de leer. Pero con el tiempo, algo cambió. Las redes sociales transformaron todo.

Ahora, todo son fragmentos: opiniones rápidas, ideas fugaces, contenido que aparece y desaparece en cuestión de segundos.

Y es justo ahí donde lo físico sigue teniendo valor para mí. Sigo comprando revistas y libros por varias razones:

  • Porque tengo algo real, tangible.
  • Porque no tengo que pagar cada vez que quiero volver a leerlo ni depender de una suscripción.
  • Porque puedo regresar a leerlo en 5, 10 o incluso 20 años.
  • Porque alguien pensó en el diseño, en la curaduría, en cada detalle impreso.
  • Porque es mío.

    Lo mismo pasa con los libros.

Hoy en día escribo reseñas constantemente, así que suelo verificar información. Me gusta tener una fuente confiable para confirmar datos o citas. Es mucho más fácil ir a mi librero, tomar una revista o un libro y consultarlo, en lugar de intentar recordar en qué página web o en que cuenta de Instagram lo vi.

Pero más allá de eso, hay algo más personal. El tiempo no perdona, y poco a poco empiezas a olvidar. Sin embargo, cuando tienes ese libro o esa revista, puedes volver a abrirlo y redescubrirlo. Casi como si lo vivieras por primera vez otra vez.

Con el internet y las redes sociales, probablemente nunca vuelvas a encontrarte con ese mismo artículo o publicación, incluso ni si quiera la recuerdes.

Por eso, a pesar de todo, sigo eligiendo comprar revistas y libros.

Me gusta tenerlos al alcance de mi mano.

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

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Boko Yout

Boko Yout y el arte de construir un disco en tiempos de singles

La vida y la música van por el camino de la sorpresa y la incertidumbre, igual que el descubrimiento accidental de este disco. De forma muy casual, en un reel de Instagram apareció un fragmento de una canción; de inmediato me fui a los comentarios y uno llamó mi atención: » Sweden´s best export since meatballs».

Pero, siendo honestos, Suecia ha sido testigo de grandes talentos: The Hives, Opeth, In Flames, Dark Tranquily, At The Gates, Katatonia, Bathory, Viagra Boys y ABBA. En su mayoría predomina el metal —y, por supuesto, el Swedish Black Metal—, aunque también hay fenómenos globales como ABBA, una de las bandas más grandes en la historia de la música.

Ante tal afirmación, decidí escuchar el álbum debut de Boko Yout, y resultó ser una verdadera sorpresa.

Paul Adamah, nació en Suecia, hijo de padre togolés y madre mozambiqueña. Para él, crecer siendo una persona negra en un país como Suecia ha sido una experiencia compleja. Además, Dr. Gusto es un alter ego que utiliza como herramienta para enfrentar distintas batallas y este disco es muestra de ello.

Boko Yout no viene a descubrir el hilo negro, pero sí tiene algo que hoy falta en muchos géneros y artistas: personalidad y un concepto sólido que vive en cada canción. Estos elementos poco a poco se han ido perdiendo por la evolución de la industria y nuestra forma de consumir música. Un single ocasional no siempre permite construir un universo ni definir un estilo. Y es justo ahí donde Boko Yout acierta.

Desde las primeras escuchas se perciben notas de post-punk, rock y toques de funk. Algo que llamó especialmente mi atención es que su música ha sido catalogada como Afro- Grunge. Incluso en canciones como SHIFT deja ver la huella de sus raíces africanas, aportando un matiz excepcional a sus influencias y evidenciando su capacidad de composición.

Imagen utilizada únicamente con fines ilustrativos. Todos los créditos corresponden a su autor original.

Su sonido genera intensidad: es provocador, emocionante y su voz lo corona todo. Un tono que transmite inconformidad, historia y una constante búsqueda de cambio, así como la lucha por encontrar una identidad en una sociedad que dicta qué hacer. Canciones como Ignore y 9-2-5 nos llevan a una crítica del día a día en la oficina, al culto de la hiper-productividad y al desgaste de «trabajar de más» para alcanzar el éxito.

Gusto es un álbum lleno de texturas que se necesita explorar a profundidad, detenerse, leer sus letras y entender el origen de cada idea, historia y emoción.

Disfruté cada sonido del álbum, pero hay algo que destaca especialmente: el bajo. Es un verdadero agasajo por su rapidez, precisión y la energía que inyecta en cada canción.

El consumo rápido nos hizo olvidar cómo escuchar música. Pero a veces —como en ese reel — algo se atraviesa y te obliga a parar. Gusto es ese tipo de disco: uno que no se consume, se escucha. Sin prisas.

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Escrito por Fercho Valdivia.

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Via Doloris: Gildas Le Pape (ex Satyricon) debuta con Guerre et Paix

El Black Metal se encuentra en constante evolución. Desde su creación en los años 80, ha sufrido cambios en su sonido, temática e incluso su imagen. Aunque disfruto algunos de estos cambios, siempre queda esa nostalgia por aquel sonido que cambió al mundo: el famoso True Norwegian Black Metal, que impactó por su crudeza y caos.

Hoy día, no siempre es fácil encontrar esa inspiración en proyectos nuevos, pero llegó a mis oídos un álbum que recupera y refresca ese sonido: Guerre et Paix de Via Doloris. El proyecto fue creado por Gildas Le Pape en el cual tiene como invitado al legendario Frost. Este dúo logra materializar la visión de Gildas en una propuesta cruda, épica e impetuosa.

Una de sus principales características es el uso de riffs construidos en armonía; a diferencia de muchos proyectos que buscan sonar simplemente «fuertes», Via Doloris apuesta por crear pasajes épicos que incorporan momentos de calma e incluso coros con voces limpias que acompañan las melodías. Esto genera una atmósfera densa, oscura y casi celestial.

Frost aporta una batería impetuosa, ajustando los ritmos y complementando la atmósfera sin robar protagonismo; al contrario eleva la ejecución y amplifica la fuerza sonora. Además, existen momentos de pasajes instrumentales que muestran su virtuosismo.

En un género que ha mutado tanto, Guerre et Paix encuentra el punto exacto entre la memoria e innovación, logrando algo cada vez más raro: autenticidad.

Puedes adquirir el vinilo aquí

Escrito por Fercho Valdivia.

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Petate de Muerto

Petate del Muerto: rock, psicodelia y fiesta sin permiso

La primer vez que vi en vivo a Petate del Muerto, me volaron la cabeza. Se lo conté a un amigo y su primer comentario fue: «¡qué nombre tan chingón!, suena a algo que aprobaría El Profesor». Para quienes no lo recuerdan, en la época en la que Olallo Rubio hacía su podcast en iTunes existía un personaje llamado El Profesor: una especie de autoridad suprema y curador musical que dictaba lo que se debía escuchar.

Petate del Muerto es sinónimo de caos, diversión y actitud. En este álbum debut dan una verdadera cátedra de rock guapachoso y sabroso, de ese que invita a persignar el piso y dejarse llevar. Con siete tracks en total, la banda demuestra que esto se trata de pasarla bien: soltarse, seguir el ritmo y fluir al compas de la psicodelia que no pierde el filo rockero.

Cada canción brilla por sí sola. Desde la cumbia satánica de Maleficio, con su bajo y teclado hipnótico, pasando por la intensidad sonora de Blues del Génesis, con su batería pegajosa y coros casi celestiales, hasta la calma de Ánima de Sola, que nos regala un solo de guitarra soberbio que respira y lentamente se expande.

Petate de Muerto no intenta reinventar el rock: lo sacude, lo tropicaliza y lo pone a bailar.

Si este debut es la carta de presentación, Petate del Muerto ya dejó claro que lo suyo es hacer música para sudarla, bailarla y perderle el miedo al desorden.

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

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SANTAMUERTE

Santamuerte – Krankenhaus

Aún estamos en los primeros meses del 2026, y el punk no sale de mis oídos. En esta ocasión se presenta en un estado blasfemo y, por su puesto provocador. Esta vez surge de la creatividad e ingenio de Santamuerte.

Krankenhaus es un álbum que juega con los sonidos del punk, pero también inyecta notas de blues y stoner. Una combinación altamente rítmica y caótica que despierta los sentidos. Dentro de este caos sonoro, la calma toma breves momentos de protagonismo que dan esa pausa necesaria para recuperar el aliento y continuar con el frenetismo musical. En su letras encontramos mensajes de desesperación, salvación, rebeldía y blasfemia.

El origen del álbum viene de lo profundo del alma del ser humano. El aislamiento en un hospital psiquiátrico de uno de sus integrantes no solo marcó el proceso, lo detonó. De esa experiencia nace la crudeza, la urgencia y la sensación de buscar la luz mientras todo alrededor colapsa.

Krankenhaus es un viaje que nos lleva por las emociones más humanas y por la necesidad de encontrar la calma en un mundo que constantemente está en caos, además de enfrentarnos a esos demonios que nos persiguen, emociones que nos reprimen y nos arrastran a lo más profundo de nosotros mismos.

Santamuerte nació entre dos geografías y dos formas de entender el ruido. El dúo formado por Juan F. Rojas y Sebastián Tamariz convirtió la distancia en identidad, construyendo un blues rock que transita por territorios ásperos y obscuros

Su música ha formado parte de producciones internacionales como la serie de Tex-Mex Motors de Netflix y el soundtrack oficial de Halloween Horror Nights en Universal Studios. Además, han compartido escenario con Suicidal Tendencies y Los Fabulosos Cadillacs.

Santamuerte no solo está reinterpretando el blues, nos recuerda que todavía puede ser peligroso, impredecible y necesario.

Acá pueden escuchar su música

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

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Ruido, nostalgia y archivo: perderse en el rompecabezas del punk

El inicio del 2026 estuvo lleno de punk y de historias que rodean a este género, desarrollado principalmente en Nueva York y el Reino Unido. En las siguiente líneas les recomendaré discos, lecturas y video que envuelven al punk, su desarrollo a lo largo del tiempo y una pincela de su estado actual.

El punk también muta

La travesía sonora comenzó con la curiosidad de escuchar y conocer a Viagra Boys, de quienes he disfrutado la mayor parte de su material, aunque no he conecté completamente con algunas de ellas. Aun así, sin duda funcionan como un buen soundtrack para despertar la creatividad. Cave World es el álbum que más he escuchado, y Punk Rock Loser la rola que quedó constante en loop.

Mientras disfruto de este «punk», leo Retromania de Simon Reynolds. En las páginas que he recorrido se habla de la nostalgia por el pasado: desde el coleccionismo de vinilos y casetes, hasta el sonido de géneros como el rock y punk que, con el paso del tiempo, muchas bandas retoman en la actualidad. Por esta razón desarrollamos afinidad por ciertos proyectos nuevos que recuperan sonidos de antaño y, sin darnos cuenta, lo disfrutamos por esa nostalgia.

Retromania – Simon Reynolds

Volver al origen del ruido

En uno de los capítulos se comienza a hablar del punk y del sonido que buscaban sus primeros exponentes. Para este punto, después de Viagra Boys, me clavé escuchando más punk. The Chats fue una de esas bandas; Get Fucked es un disco que disfruto por su sonido setentero con un claro toque australiano, además de sus letras que abordan las distintas injusticias sociales que abundan en la región. De forma inevitable, regresa a escuchar el homónimo de The Clash. Poco se puede decir que no se haya dicho ya de ellos, pero la nostalgia me invadió y necesitaba ese sonido.

La prensa que entendió el caos

Mientras continuaba leyendo ese capítulo, se menciona a la revista Creem y su impacto en el rock, así como la influencia de críticos clave como Lester Bangs y Nick Kent. En este punto se mencionan diversas bandas que dominaron la atención de los medios underground. New York Dolls, Patti Sith, The Dictators, Ramones, The Flamin Groovies y muchas más.

Las piezas faltantes

Al escuchar el álbum debut de New York Dolls, el sonido se acerca más al rock que otra cosa, algo similar a lo que ocurre con The Flamin Groovies, banda de la que no tenía conocimiento previo. En sus canciones se escucha un rock and roll estructurado, lleno de riffs y bastante frenéticoTeenage Head y Flamingo fueron los discos que más escuché. Es importante decir que hoy este sonido puede parecer limpio y quizá sin novedad, pero en su época era algo prácticamente inexiste, así que vale la pena activar sus oídos en modo «old sound».

Para mí, estas bandas representan piezas faltantes en el rompecabezas del punk. Sin duda hubo proyectos que tomaron mayor protagonismo, como los ya mencionados, mientras que otras moldearon el género y quedaron perdidos en la historia.

Una mirada al pasado

Esta travesía continua cuando en mi feed de YouTube cuando apareció una entrevista con Roberta Bayley, fotógrafa que capturó la escena punk de los setenta en el famoso CBGB. A través de canciones de Television, Ramones, Blondie y Buzzcocks, comienza a contar la historia del desarrollo del género. Algo que me resulta increíble de estas bandas, es la visión que tenían sobre la fama y cómo algunas de ellas añoraban la riqueza y el estatus de proyectos como The Rollings Stones. Además, Roberta menciona que jamás imaginó que algunas de esas bandas, hoy tan icónicas y enormes, llegarían a ese estatus.

El ADN del punk

Otros datos valiosos que obtuve de Retromania fue la mención de compilaciones de canciones, que personajes como Lester Bangs y Dave Marsh identificaban como «punk rock». Nuggets: Original Artyfact from the First Psychedelic Era 1965-1968 es una de ellas. Escuchar este álbum es regresar en el tiempo y descubrir el movimiento cultural que se estaba gestando y los sonidos que empezaba a dominar la escena.

Otra compilación fundamental es Back from the Grave, curada por Tim Warren de Crypt Records, especializado en garage punk. Ésta es una verdadera cátedra sobre el sonido punk y sobre lo que continúo evolucionando hasta formar la historia del género.

Así, mientras los días de enero se consumían, el punk no dejaba de sonar en mis bocinas. En ese recorridos llegué a The Stooges y a su icónico álbum Funhouse, un esencial en la historia del género.

El punk no es un sonido congelado en el tiempo ni una estética que se replica por nostalgia. Es una actitud que se filtra, se deforma y reaparece en distintas épocas, a veces con más ruido y otras con más memoria.

Perderse entre discos, libros y archivos es una forma de entender que el punk no murió: solo cambió de piel. Y mientras existan bandas que incomoden, lectores curiosos y oídos dispuestos a mirar hacia atrás para avanzar, este rompecabezas seguirá creciendo. El punk no se explica del todo: se descubre. ¿Ustedes qué opinan, Howllers?

Escrito por Fercho Valdivia.

Como coleccionista de vinilos, me interesa la música más allá del sonido: su historia, su contexto y su influencia. Utilizo la fotografía y la lectura para profundizar en su evolución.

Insta: ferchovaldivia